Así comenzó todo
Inauguramos esta seccion de nuestra página, dedicada a los recuerdos y los homenajes, con quien comenzo la carrera periodística de Tito Wollert, un privilegio que no todos tienen, al cumplirse 47 años entonces de esa entrrevista Tito volvio a hacerle un reportaje a Kelo Albornoz, quien además recibió en la Fiesta de los 50 años de Tito Wollert, un merecido reconocimiento y el reconocio la trayectoria del homenajeado otorgandole, una copa de las tantas que habia ganado
47 años despues
47 años después, nuestro medio vuelve a entrevistar a David ‘Kelo’ Albornoz, campeón del Karting Entrerriano en la categoría 100 CC en ese momento, cuando Luis ‘Tito’ Wollert, el referente de Motores en Acción, realizaba su primera entrevista, precisamente con él. En esta nueva etapa de nuestro programa y luego de haberlo podido homenajear en los 50 años de Tito Wollert, reproducimos esa entrevista
«El 7 de noviembre de 2021 cumplimos 47 años juntos al deporte motor. En el año 1974 realicé mi primera entrevista al piloto David ‘Kelo’ Albornoz, campeón del Karting Entrerriano en la categoría 100 CC. Ya en esa época comenzamos a dar nuestros primeros pasos en los medios de comunicación», recordó Luis ‘Tito’ Wollert, el referente de Motores en Acción. A cuarenta y siete años nuevamente tenemos el honor, desde este medio, de realizarle al mismo piloto una entrevista donde nos comenta recuerdos que le trae a la memoria esas épocas de gloria con el karting arangurense.
Son 47 años de la primera entrevista en el deporte motor, fue un 7 de noviembre de 1974 cuando saliste campeón del Karting del 100cc.
-Sí, recuerdo eso y decía yo, ‘Tito no estarás medio loquito Tito’, y mirá donde estás. Pasaron 47 años y volvés a hacerme una entrevista. Cómo pasa el tiempo, porque vos era periodista, estabas en la mesa de la carrera de Karting, en la comisión y a la noche ibas a trabajar en los kartings, a la lima y al mate.
Veíamos a ese señor de bombacha, quien conducía y decíamos ¿Qué puede andar ese motorcito? y nos tiraba al diablo…
-Sí, andaba una barbaridad. Lo único que andaba 5 o 6 vueltas y salía medio pistón por el escape y hubo que hacerle unos invento, de Edmundo Merejildo Schreiner, que lo conocíamos por Mundo.
Edmundo Schreiner fue la persona que hizo mucho por el deporte motor en Aranguren…
-Sí, también Percival “Perci” Schreiner, el hermano, Alberto “Tata” Retamar, Carlos “Gringo” Silva, Basilio Fernández, que armó la Peña 10, y había un montón de gente que venía a colaborar, Perci Schreiner trabajaba en los cigüeñales, él no quería que lo nombraran mucho, y el Gringo Silva, que hizo los chasis pero nadie lo conoció. Y a él no le gustaban las carreras y en horario de trabajo, a las 8 se iba a su casa y chau. Y los otros estaban hasta las tres o cuatro de la madrugada.
Esos chasis andaban una barbaridad, como los comprados, y estos eran hechos…
-Sí, andaban muy bien, por supuesto todo iba mejorando. Yo anduve probando un karting de nuestra época de los años 1974 y uno nuevo de estos últimos y nada que ver. Estos doblan solos y los otros había que rezarle un padre nuestro y doblaban un poquito.
Recuerdo un triunfo tuyo en Hernández, que pinchaste un neumático, entraste a cambiarlo y ganaste la carrera…
–Esa no me acordaba, pero si vos lo decís, sos el periodista de por acá…
Esas carreras de ‘Kelo’ Albornoz en la categoría 100cc… era imbatible…
-El cien era una barbaridad, ahí andaba todo bien, más que nada motor, chasis, y después el problema estaba entre el volante y el asiento, pero los otros deben ser un poquito peor que yo, esa es la cruda realidad.
¿Cuántas carreras has ganado de esa época a la fecha?
-No sé, pero un montón. Pero yo me acuerdo que debutamos con la categoría 100cc. Ganamos 8 o 9 carreras, andaba fuerte y la peña trabajaba bien, tenía para los gastos, siempre con gomas nuevas, fuimos los primeros en calzar gomas sin dibujos slip. Recuerdo en Victoria, debutamos, esa vez allá en el quinto cuartel, y me aburrí de hacer trompos. Eran muy duras las gomas.
¿Qué me podés comentar de la época, algún recuerdo?
-Y, los grandes recuerdos son los amigos que han pasado. Uno dice ‘cuánta gente trabajó para que uno figure’. Vos Tito, no me voy a olvidar, la familia Schreiner, los Frangi que estaban en la peña. Así también Carlos Bara, que corría en la categoría 125cc. Y uno después de tantos años se puede olvidar de alguien. El otro día voy al campo y te cuento, encontré el casco famoso Nº 10, así que traje el trofeo de la categoría 100cc que habíamos ganado y un montón de recuerdos que van pasando y gente amiga. Adonde uno va, todos me saludan, me conocen y siempre anduvimos cerca de los amigos de Victoria. Lo saludo al turco, Ricardo Balvi, Chachi Ansa, Molina, José Carlos Basaldúa, siempre andábamos en la lucha, eso sí, no teníamos choques.
Se corría con otra mentalidad, la de ganar la carrera pero sin roces.
-Sí, eso seguro. Aparte el comisario deportivo eran bastante estricto y nos sancionaban, donde no se podía pasar no se pasaba, y ahora te tocan y te tiran afuera. Antes no teníamos pontones, antes era rueda con rueda o rueda con chasis, ahora te podés afirmar al pontón y no hay tanto peligro.
En una oportunidad Edmundo Schreiner era comisario deportivo, y mi función era planillero y cronometrista…
-Como siempre pasa, nunca hay gente de sobra para esos trabajos difíciles. Me acuerdo una anécdota con Mundo Schreiner, era en el puerto de Victoria. Mundo de comisario deportivo y yo largando en primera fila la serie. Yo creí que Mundo largaba y no largó, así que me adelanté y pasé al último lugar. Me acuerdo como si fuera hoy, era lo que corresponde, todos enojados, lo sde la peña, pero cumplió bien su función, más enojado estaba el Tata Retamar, luego hicimos una segunda etapa con el Tata.
Yo recuerdo una carrera en Viale. Vos ganaste pero hubo una anomalía, un piloto cortó el camino, José Luis Cruz, y Mundo Schreiner lo sancionó.
-Sí, es cierto. Él era muy estricto. A veces es chocante, porque sos juez y parte. Con el que siempre chocábamos era con el amigo Pablo Ruiz padre. Vos te acordás cuando hicimos la fiesta acá en el club, la cena de la cuna de campeones… el primero que estuvo con nosotros apoyándonos. Y no me voy a olvidar nunca las palabras que dijo: “Esta es la cena del reencuentro, dejemos los viejos rencores pero acá estamos para disfrutar la fiesta”. En esa cena hubo mucha gente que nos acompañaba.
Te acordás de la fiesta del automovilismo de Aranguren…
-Sí, que vos estaba en la organización. Vinieron grandes nombres, el Toni Delfler, mi hermano, que también andaba en la fórmula 6, Fermín, Fernando Mariano, yo no estaba muy al tanto de la Fórmula 6 porque tenía carreras de karting. Mucha gente, autos de carreras, karting, todo gracias a vos Tito, así que esperamos la tercera edición.
Recuerdo cómo se hacían las camisas de los cilindros ¿Recordás?
-Sí, hasta los pistones fundían ustedes. Hacían los aros allá en la zona, no quedaba un carro al que no le sacáramos la parte central de la rueda para que se hagan las camisas. Y decían que con eso no se pegaban los pistones.
Realmente el trabajo artesanal que hacía Mundo Schreiner era para sacarse el sombrero. Yo le cebaba mate, y mucha gente no sabe que se hacía el pistón y para que el peril no se salga, que es dónde va el aro, se calentaba con aceite quemado hirviendo, y eso me tocaba a mí, tenerlo para insertar el peril en el pistón. Eso era artesanal.
-Sí, era trabajo artesanal que lo hacían muy pocos y después se empezó a encarecer, porque se buscaba más velocidad y había que trabajar. Hoy no hay tiempo para eso, se hacía la mezcla para correr porque antes era libre.
Es cierto, hasta buscábamos nafta de avión…
-Sí, íbamos a Victoria, al amigo Sosa, y le comprábamos nafta de avión, no me voy a olvidar nunca.
Era permitido la mezcla en la nafta…
-Sí, estaba permitido. Aparte era una mezcla rara, había que batirla un poco antes de largar en los kartings. Tenía aceite de resino.
Y así también se trabajaba el auto de Fórmula 6 de tu hermano Fermín, que estábamos con Tío Mundo horas y horas en la puesta punto del motor, ya que él mismo venía de Alta Gracia, Córdoba, de lo Oreste Berta, y los dos solos estábamos hasta la madrugada. De esa forma aprendí varios secretos de motores y chasis…
-Por supuesto que uno a lo largo del tiempo adquiere conocimiento, y vos eras de los pocos que estaba hasta cualquier hora trabajando, ya que cada cual de nosotros tenía su familia, la mayoría era de Ramírez, como el caso del amigo Tata, que luego hicimos una segunda etapa de karting en Ramírez. Antes de todo quiero hacer un agradecimiento a Marcelo Edmundo Hoffman y toda la gente de Ramírez porque le daban un chasis y el motor a Fermín con todo los chiches, y el motor de Berta que Mundo y Tito Wollert se encargaban de cambiarle la puesta a punto del árbol de levas.
Sí David, estábamos hasta las tres o cuatro de la madrugada los dos solitos.
-De acuerdo al circuito ustedes le cambiaban el chabetero para que tuviera más salida de abajo y velocidad.
Decían ¿Cómo el motor del Toni Delfler es igual que el de Fermín Albornoz y no funcionan iguales?
-Siempre estaban pensando en algún invento para ganar o andar adelante, es lógico, todos corremos para ganar, si no nos quedamos en casa a tomar mate.
Y en el caso tuyo, venir desde el campo, que estaban trillando a veces y dejaban todo para venir a correr…
-Era un problema, porque en primer lugar no había teléfono y generalmente rompíamos algún pedazo de la máquina o el tractor para venir a lo Mundo, que era el preparador. Nos decía ‘el sábado hay que probar mijito querido’. Era el dicho de él. Me acuerdo una anécdota, los fines de semana era un problema quién iba a manejar la máquina trilladora, porque los pilotos éramos mi hermano y yo. Y cuando había carreras de las dos cosas, el único que no tenía problemas era Chachi Ansa, y él decía el domingo de vacaciones nos vamos a las carreras’.
Otro recuerdo que me viene a la memoria… cuando íbamos a una carrera a San Salvador ¿ Te acordás qué pasó en esa oportunidad?
-Sí, íbamos detrás de un camión, era un Ford 600, en el medio del monte, cortando camino, y se cayó un lechón. Y qué hacen estos hijos de su madre… ‘vamos a cazar un lechón’. Medio desmayado este lechoncito, Tata cazó el lechón y dijo ‘el miércoles lo comemos’. Perfecto, ganamos esa carrera en San Salvador, y pasó un año hasta que volvimos a ganar otra carrera, fue todo la mala suerte.
¿Y quién se sentó todo el día en la camioneta cuidando el lechón?
-El flaco Balvi, cuidando, que era otro que siempre no acompañaba en una Ford Roja con la que íbamos a las carreras, y con la cupé Torino… si habrá hecho trompos El Flaco. Eran todos amigos del campo que nos juntamos para ir a correr. Pero eso del lechón fue espectacular, porque aparte el camión no perdió uno, perdió diez.
Y Tata Retamar se tiró de palomita y lo cazó…
-Y sí, Tata, jugador de futbol, cada cuál tenía su don.
Qué gratos recuerdos de esa época, aparte, lo que hemos contado mucha gente no lo sabe…
-Sí, por supuesto, viste que ahora es todo más sofisticado. Antes nosotros hacíamos arrancar el Karting y eran diez gurises y personas grandes y el taller de Mundo explotaba de gente. Lamentablemente ahora no. Yo lo felicito igual, está todo prohibido, no se pueden hacer picadas, vos vas a probar a la ruta, va la policía y te dice ‘hasta acá señor, debe retirarse a su casa’. Para eso están los autódromos, no es como antes que pegábamos un pique y la gente ahí estaba.
Te comento sobre la prueba del Karting, me dice Mundo ‘agarrá el karting de David y pasá por lo Sola y volvés y tírale los cuatro cambios’. Cuando venía a fondo, quedó trabado el acelerador y solo atiné a desconectar la batería y se paró…
– Con razón la siguiente carrera se cortó el cigüeñal, recién me entero. Te acordás vos que yo siempre tenía ideas raras y salía a probar, y decía ‘no me gusta Mundo como funciona el motor, qué le pasa. Me parece que en la tercera o cuarta vuelta se corta el cigüeñal’. Y siempre tenía la mala pata que acertaba, así que ya estaba echado, y alguna vez íbamos con el motor muleto directamente.
Qué lindas épocas…
-Épocas de oro, fantásticas, y te digo que la gente nos acompañaba, ni hablar cuando había carrera en Aranguren. Vos te acordás Tito, esa vez que había carrera local y llovió el sábado a la noche y Mundo no quería perder la fecha de la carrera y se hizo enfrente del taller de Mundo. Agarraron la motoniveladora a las 6 de la mañana y con unos fardos y bolsas, y se realizó la carrera.
El circuito estaba hecho donde hoy está la plaza del soldado de Malvinas y se inundó, y dice el Tío Mundo ¿ qué vamos a hacer? Y vamos a hacerla acá a la carrera, frente de la avenida, y lo llamó a Luis Balvi “Loña”, que era un excelente maquinista y se hizo de mañana el circuito.
–Aparte salió tan bien que yo tengo muy buenos recuerdos. Nosotros ganamos esa carrera en 100cc. y no recuerdo quién gano en la libre, y salió muy bien. Por suerte no había tierra. Vos sabés el lujo de correr frente a la casa de Mundo, al taller, y todo el público presente. Y aaparte la otra anécdota: pasá la vuelta número uno decía Mundo, seña, cebar el carburador del motor, vuelta número 2, dos cebadas, vuelta número 3, no mires para atrás. Y así fue, estaba para reírse, ese era el manual de intrucciones.
Esas son las cosas lindas que no han quedado de recuerdo. Son 47 años que tuvimos en esa primera entrevista, y mirá ahora, estamos sentados en tu taller mecánico recordando esas viejas épocas…
-Cuánto tiempo pasó. Vos decís 47 años, yo tengo unos más, pero no lo voy a decir. Ya tenía carne de conductor, así que sumale veinte años más.
Kelo, quiero agradecerte por darme esta posibilidad de estar junto a vos nuevamente, y esto reflejarlo en esta entrevista…
-Siempre agradecido a vos, y mirá a dónde llegaste Tito, pasaste por muchos equipos, en el Turismo de Carretera, Turismo Nacional, por todas partes, y conocés mucha gente que yo no conozco, que por ahí nos ponemos a hablar con vos y esa primera nota yo decía ‘Y este loco donde irá a parar’, y vos habrás dicho lo mismo cuando yo debuté. No sé si te acordás cuando estaba en el Club Huracán de Victoria con un Karting hecho en el campo…
Y Fermín no debutó con un karting con ruedas grandes en la carrera de Aranguren, pero dónde se hacían las primeras carreras, en el campo, pegado a la comisaria, hoy en día el cementerio local…
-Sí, con el mismo chasis hecho un poco más nuevo, otra geometría de suspensiónh llamémosle para hablar técnicamente, y andaba bien y ahí salió Fermín, corredor de autos y saltó a la formula. Yo estoy esperando despedirme en la fórmula, ya no paso, pero de vez en cuando un amigo me invita y fui a correr a alguna otra parte.
¿Qué podemos decir de la familia?
-Desde ya, la familia me acompañó siempre, pero era difícil porque vivíamos en el campo. Date cuenta de que no había teléfono y estábamos medio incomunicados, llovía y tronaba y no sabíamos si había carreras, no era fácil.
Mil gracias por tu amabilidad y ojalá cumplamos muchos años más y poder festejar esa tercera fiesta del automovilismo algún día…
-Esperemos que se estabilice este problema, esta pandemia, y esperemos que se haga la tercera fiesta. Un saludo a los amigos de Victoria, ahí tengo un nuevo amigo que me invitó a correr en el Victoria Auto Club, en el Circuito El Cerro, Mauricio Sobrero, y corrí otra carrera en victoria que me prestó el Karting Adrián Wagner. Rejuvenecí unos 20 años.
Son gratos recuerdos pero actualmente estás en actividad…
-De cualquier manera hay que ser consiente que hay que dar lugar a la juventud. Mi hijo ya está corriendo, el salió subcampeón en Lucas y en Victoria, cuando había carreras. Le iba bastante bien, pero ahora hay un párate en general y algún día comenzará de nuevo.
Gracias Kelo…
–Muchas gracias a vos y en otra oportunidad podemos recordar la segunda parte de mi carrera deportiva, que fue en Ramírez.
«De esta forma volví a mis viejos recuerdos, los de mi primera entrevista. Agradezco a David ‘Kelo’ Albornoz, pero de igual forma quiero agradecer a toda la gente con la que compartí horas de trabajo en talleres, viajes a distintos lugares de Entre Ríos y nuestra República Argentina, muchos amigos que coseché a lo largo de estos 47 años de automovilismo, pilotos, mecánicos, chasistas, ingenieros, comisiones directivas, peñantes, colegas periodistas y fotógrafos, amigos de la vida, de carreras y con los que compartimos fines de semanas en carreras. A todas las personas que de una manera u otra me hicieron sentir muy bien, a los publicistas, medios de prensa a quiénes represento y he representado, a todo el ambiente del deporte motor, ya que son al día de hoy 1665 competencias de las que participé a lo largo de estos 47 años de trayectoria. Al mundo del deporte motor, mil gracias», dice ‘Tito’ Wollert, referente de Motores en Acción y autor material de esta entrevista que compartimos aquí con nuestros lectores. 47 años después, nuestro medio vuelve a entrevistar a David ‘Kelo’ Albornoz, campeón del Karting Entrerriano en la categoría 100 CC en ese momento, cuando Luis ‘Tito’ Wollert, el referente de Motores en Acción, realizaba su primera entrevista, precisamente con él.



