Red Bull acelera con maestría, McLaren tropieza y Ferrari se hunde
Un domingo vibrante de Fórmula 1: la estrategia volvió a ser protagonista, con Red Bull imponiendo su inteligencia, McLaren perdiendo lo que parecía suyo y Ferrari confirmando su naufragio.
La carrera arrancó con un rugido ensordecedor y promesas de batalla. Los semáforos se apagaron y los autos se lanzaron como flechas, cada curva un latido, cada adelantamiento un grito contenido. McLaren parecía sólido, con ritmo y confianza, pero el muro se quedó mudo en el momento clave: no llamaron a tiempo a sus pilotos a boxes y lo que era un podio seguro se evaporó en segundos. El público lo sintió como un golpe seco, la oportunidad perdida que se escapa entre los dedos.
Ferrari, en cambio, volvió a ser un espectador resignado de su propia debacle. El coche no responde, la estrategia se desarma y los tifosi ya no saben si gritar o suspirar. Es una temporada que se hunde más con cada domingo, y este fue otro capítulo de frustración roja.
Y mientras tanto, Red Bull jugaba otra liga. Hannah Schmitz, la estratega que ya es leyenda, leyó la carrera como un ajedrez en movimiento. Cada decisión fue precisa, cada movimiento calculado, y el resultado fue otra victoria que lleva su firma. La tensión se mantuvo hasta el final: duelos rueda a rueda en la zona media, maniobras al límite que levantaron al público, y la amenaza de lluvia que nunca llegó, pero que mantuvo la adrenalina en la piel.
El resultado fue contundente: Red Bull arriba, McLaren lamentando su error y Ferrari hundido en la mitad de la tabla.

Capítulo aparte: Franco y Pierre
Franco vivió un domingo de lucha. Salió desde boxes, con la cuesta empinada desde el inicio, y aun así logró remontar hasta el puesto 14. No hubo puntos, pero sí hubo carácter, esa sensación de que peleó cada metro de pista.
«Hoy y ayer fue duro. Ayer no manejé bien, hoy creo que en general mejor. Es un circuito que necesitás meter velocidad y creo que no encontré nada del set up, no encontré lo que quería. Todo el fin de semana costó”, explicó.
Pierre, por su parte, mostró agresividad y temple, pero su coche no le dio más que un papel secundario en la zona media. Correcto, sin errores, aunque sin brillo.

Lo que viene
Todo se definirá en la próxima fecha. Hasta entonces, la tensión queda suspendida, como un motor que sigue girando en la mente de cada escudería.
