Tito Wollert
Luis A. Wollert, uno de los nombres más queridos y respetados en el periodismo automovilístico, celebra medio siglo inmerso en el mundo de los motores, pero su historia va más allá de los circuitos y las competencias. Para él, el automovilismo no solo son coches y carreras; es la vibrante conexión entre los pilotos, los equipos y, sobre todo, los aficionados que, con su entrada en mano, se convierten en parte fundamental de cada evento.
«Siempre trabajé con humildad, guiado por una pasión inquebrantable por este deporte», afirma Wollert, cuya carrera se ha forjado con la misma entrega con la que acompaña cada evento que cubre. A lo largo de estos 50 años, ha recorrido el país de punta a punta, visitando los circuitos más emblemáticos de Argentina, pero también ha sido testigo de la evolución del automovilismo, desde los primeros momentos de su carrera hasta el presente.
A pesar de su vasta trayectoria, su mirada nunca perdió la cercanía con el mundo del automovilismo y sus figuras. Es uno de los pocos periodistas que tuvo el privilegio de entrevistar a leyendas como Juan Manuel Fangio, José Froilán González y Carlos Reutemann, figuras que no solo son referentes del automovilismo argentino, sino íconos mundiales. Frente a ellos, Wollert no solo fue un periodista, sino un testigo privilegiado de la historia en tiempo real, una experiencia que, como él mismo menciona, lo marcó profundamente.
Sin embargo, su carrera no solo se define por los nombres célebres que entrevistó, sino por las historias humanas que fueron surgiendo a lo largo de su camino. «Gracias a grandes amigos, como David ‘Kelo’ Albornoz, quien me dio la oportunidad de realizar mi primera entrevista hace 47 años, entendí que el automovilismo es mucho más que una serie de competencias. Es un espacio que une fronteras, que te permite compartir no solo alegrías y victorias, sino también tristezas y desafíos», comenta con una sonrisa nostálgica.
A lo largo de su carrera, Wollert asistió a 1.655 competencias, cada una de ellas dejando una huella única. La última de estas experiencias fue en el autódromo de San Juan, Villicum, uno de los más modernos y prestigiosos del país, un cierre perfecto para un ciclo que parece no tener fin.
«Hoy, al cumplir 50 años en el automovilismo, me siento profundamente agradecido con todos los que me acompañaron en este camino: colegas, amigos, pilotos, equipos, y especialmente los aficionados, quienes son el alma del deporte», reflexiona Wollert, siempre con la misma pasión y humildad que lo han acompañado durante su trayectoria.
A pesar de los logros y los reconocimientos que ha recibido a lo largo de su carrera, la esencia de Wollert sigue siendo la misma: un periodista que sigue respirando automovilismo con la misma intensidad que en su primera entrevista, aquella que tuvo lugar el 7 de noviembre de 1974. Un periodista que, más allá de los flashes y las cámaras, sigue siendo, ante todo, un gran apasionado de este deporte, un testigo de su evolución y, sobre todo, un amante de las historias que este deporte tiene para contar.
