La vuelta al mundo en 24 carreras
Primavera: Asia y Oceanía
La temporada arranca en Australia, China y Japón, con climas cambiantes: humedad en Melbourne, frescura en Shanghái y lluvias repentinas en Suzuka. Los pilotos enfrentan circuitos muy distintos: semiurbanos resbaladizos, curvas en espiral y trazados legendarios de alta velocidad. Es la fase de adaptación a las nuevas reglas técnicas.
Desierto y calor: Medio Oriente
En abril, Baréin y Arabia Saudita ofrecen carreras nocturnas en el desierto. La arena, el viento y la abrasión del asfalto ponen a prueba neumáticos y frenos. Aquí la gestión de la degradación es clave, más que la pura velocidad.
Primavera americana y europea
Miami abre la puerta a Norteamérica con humedad tropical, antes de regresar a Europa: Barcelona, Mónaco y Canadá. Tres estilos opuestos: un circuito técnico, un urbano imposible de adelantar y un semiurbano con el famoso “Muro de los Campeones”. Madrid debuta como nueva cita, aportando calor seco y un trazado urbano moderno.
Verano europeo
Austria, Gran Bretaña, Hungría, Bélgica, Países Bajos e Italia forman el corazón clásico de la F1. Aquí se combinan circuitos cortos y rápidos, curvas icónicas como Eau Rouge y peraltes costeros en Zandvoort. El clima es impredecible: sol, lluvia y viento en cuestión de minutos. Es la fase donde la tradición se mezcla con la exigencia técnica.
Otoño urbano y estratégico
Azerbaiyán y Singapur marcan el regreso a trazados urbanos exigentes. Baku, con su recta interminable y murallas estrechas, y Marina Bay, con humedad extrema y duración maratónica, son pruebas de resistencia física y mental.
América vibrante
Austin, México y Brasil ofrecen tres escenarios contrastantes: desniveles texanos, altitud extrema en Ciudad de México y clima tropical impredecible en São Paulo. Aquí la afición juega un papel enorme, con multitudes apasionadas que convierten cada carrera en un festival.
Final nocturno en el desierto
Las últimas tres citas —Las Vegas, Catar y Abu Dhabi— son nocturnas y espectaculares. Luces, glamour y calor moderado en el desierto. Yas Marina cierra la temporada con su tradicional atmósfera de despedida, donde se coronará el campeón.
