Interlagos: Dos partidas y tres protagonistas
Brasil es la curva que no perdona. Sprint el sábado, gran premio el domingo y 33 puntos que pueden torcer un campeonato de alfileres: Norris 357, Piastri 356, Verstappen 321. Interlagos te exige todo: ritmo, cabeza, y un ojo en el cielo porque São Paulo cambia de humor en media hora.
El viernes abre rápido: una práctica para encontrar la ventana y clasificación del Sprint temprano. El sábado amanece con Sprint para sumar y, sin respiro, la Clasificación que decide el domingo. El que se ordena arriba el sábado, manda el domingo: aire limpio en Interlagos vale oro.
Norris aterriza líder y con confianza de campeón: si gana el mano a mano a Piastri en Sprint y carrera, se escapa unos puntos más. Piastri, en cambio, necesita invertir la ecuación: ganarle a Lando las dos partidas del fin de semana. Verstappen mira de reojo: con el Red Bull más estable desde el nuevo piso, una cosecha grande (Sprint + GP) lo mete en la discusión fuerte en Qatar.
Interlagos, además, tiene su libreto: S de Senna para decidir, Junção para traccionar y salir con todo por la subida. Dos DRS que invitan, un asfalto que muerde y una meteo que a veces firma la carrera. Si llueve, olvídense de la teoría: gana el que respira mejor bajo presión.
Las obras de construcción del famoso trazado de lo que acabó llamándose Autódromo José Carlos Pace –aunque más comúnmente se conoce como Interlagos– comenzaron en 1938. Se renombró en honor al piloto de Fórmula 1 José Carlos Pace, quien murió en un accidente aéreo poco después de que el circuito se completara.
Los diseñadores de la pista se inspiraron en tres circuitos principales: Brooklands en el Reino Unido, Roosevelt Raceway en los EE. UU. y Montlhery en Francia.
¿Coronación en Brasil? No. Pero sí hay mensaje: quien domine São Paulo llega a Las Vegas con viento de cola. Y este año, el viento cambia cada sábado.

