Franco Colapinto en el Circuito de las Américas: ¿Puede Hacer Historia?

18 de octubre de 2025
Internacional

Austin arde, y Franco Colapinto no se achica. El joven argentino, orgullo de Pilar, llega al Circuito de las Américas con el cuchillo entre los dientes, decidido a dejar su marca en una Sprint que promete emociones al rojo vivo.

Pero no todo es ímpetu y velocidad. El Alpine A525, aunque muestra algunas mejoras, sigue sin estar a la altura del talento que lo conduce. Es un auto que pide más de lo que entrega, y eso se nota en cada frenada, en cada curva donde Franco debe hacer magia para mantenerlo en línea.

En las últimas tandas se vio algo de progreso: el coche corre bien en recta, algo fundamental en este trazado con largas aceleraciones y curvas rápidas. También se percibe un pequeño avance en la tracción. Pero el problema está atrás. Y Franco lo dijo sin vueltas: “La parte trasera está terminada.”

Esa falta de confianza en el tren trasero lo complica en las curvas lentas, donde el auto se mueve demasiado. Lo confirmó su ingeniero, Stuart Barlow, con una frase lapidaria: “Parecía bastante horrible ahí afuera.”

En la clasificación Sprint, Colapinto quedó 17°, apenas una décima por detrás de Gasly. Una diferencia mínima, pero suficiente para dejarlo fuera de la Q2. Y en este nivel, esas décimas duelen.

Ahora lo espera una Sprint durísima, donde tendrá que apostar a lo que mejor sabe hacer: largar bien, mantenerse limpio y aprovechar cualquier hueco que se abra. Desde atrás, cada maniobra vale oro.

El ritmo en tandas largas puede jugarle a favor, y si logra evitar el caos de las primeras vueltas, no sería raro verlo avanzar. No es imposible sumar puntos, pero sí requerirá una carrera perfecta, sin errores y con mucha cabeza.

Porque si algo tiene Colapinto, además de talento, es ese fuego interno que no se apaga. El hambre, la actitud y el coraje para torcer lo que parece escrito. Y aunque su Alpine no tenga alas… Franco ya demostró más de una vez que sabe volar sin ellas.

Y allá, en el corazón de Texas, el rugido argentino quiere hacerse escuchar.