El campeonato 2025 en pocas palabras
La temporada 2025 de la Fórmula 1 fue un viaje de vértigo, un relato de tensión y gloria que mantuvo al mundo del motor en vilo hasta la última curva de Abu Dhabi. Desde el arranque en Bahréin, quedó claro que McLaren había vuelto a la vida: Lando Norris y Oscar Piastri se mostraban veloces, consistentes, capaces de desafiar la hegemonía de Red Bull.

Max Verstappen, fiel a su estilo, respondió con victorias contundentes, recordando que seguía siendo el piloto más feroz de la parrilla. Pero esta vez, la historia no se escribiría solo con triunfos. Norris, con la serenidad de un veterano y la hambre de un debutante, tejió un campeonato a base de constancia, estrategia y nervios de acero.
Hubo capítulos memorables: Ferrari hundido en polémicas tras la descalificación en China, Alpine convertido en un polvorín interno, y Nico Hülkenberg regalando un podio inesperado en Silverstone que hizo vibrar a los fanáticos. Mientras tanto, Fernando Alonso, eterno gladiador, seguía demostrando que la edad no es un límite, y Lewis Hamilton afrontaba un año de transición en Mercedes, más cerca de mentor que de contendiente.

La batalla por el título se convirtió en un duelo psicológico. Verstappen acumulaba victorias, pero Norris no cedía terreno. Cada punto era un ladrillo en el muro que lo acercaba a la gloria. Y cuando llegó Abu Dhabi, el escenario estaba preparado para la definición épica: Verstappen ganó la carrera, Piastri fue segundo, y Norris, con un tercer puesto que valía oro, se coronó campeón del mundo por apenas dos puntos de diferencia.
El rugido de los motores se apagó, pero el eco de la temporada quedó grabado: McLaren volvió a ser leyenda, Norris se convirtió en héroe británico, y la Fórmula 1 vivió un cambio de guardia. 2025 no fue solo un campeonato, fue una historia de épica, constancia y redención.

